58 estudios sobre violencia en la pareja en 2009 nos dan toda la razón.

Todo queda oculto si a los que tienen el poder no les interesa que se conozca. Al secuestro por parte del Ministerio de Igualdad de la Sra. Aido de los datos referentes a la violencia de la mujer sobre el hombre, ahora hay que sumarle las conclusiones de estos 59 estudios. Demasiada casualidad como para no ser cierto.

Javier Alvarez-Deca.

El título del presente trabajo -por lo demás carente de cualquier connotación religiosa- se hace eco de las siguientes palabras de Jesús: «¿Acaso se trae la lámpara para ponerla debajo del celemín o debajodel lecho? ¿No es para ponerla sobre el candelero? Pues nada hay oculto si no es para que seamanifestado; nada ha sucedido en secreto, sino para que venga a ser descubierto. Quien tenga oídospara oír, que oiga.» (Marcos 4, 21-23). Difícilmente podría encontrarse un título que resuma mejor lasituación actual de los estudios científicos sobre violencia de pareja.La primera gran encuesta sobre violencia doméstica, llevada a cabo por Straus, Gelles y Steinmetz en1975 en los Estados Unidos, ya arrojó unos resultados inesperados y totalmente contradictorios con lastesis de la ideología triunfante, y demostró que hombres y mujeres ejercían la violencia en la pareja enproporciones similares. Desde entonces, cientos de estudios científicos, basados en muestras mixtas dehombres y mujeres, representativas de la población general, han corroborado esa conclusión de formairrebatible.Es más, cada vez hay más estudios que indagan sobre el carácter ofensivo o defensivo de la violencia enla pareja. En contra del arraigado mito de la naturaleza meramente defensiva de la violencia femenina,la conclusión casi unánime de esos estudios es que la mujer es la principal iniciadora de las agresionesfísicas en la pareja.1Sin embargo, ¿quién conoce tales estudios? ¿En qué grandes medios de comunicación o ambitos deexpresión política hallan eco? Sin duda, han requerido esfuerzo, conocimientos, recursos; y se hanrealizado, con resultados coincidentes, en numerosos países. En conjunto, representan el verdaderomapamundi de la violencia doméstica. Pero su reconocimiento social y político no está, ni de lejos, a laaltura de su mérito y su utilidad potencial. Su difusión se limita prácticamente a los círculosespecializados y rara vez traspasa la barrera, al parecer infranqueable, de lo políticamente correcto y loelectoralmente rentable. Esos estudios objetivos e imparciales son la luz que debería estar en elcandelabro y servir de referencia para la formulación de políticas y la adopción de leyes sobre violenciadoméstica. Sin embargo, durante decenios han sido relegados al último plano, ninguneados, olvidados.Son la lámpara que, absurda o interesadamente, se coloca bajo el celemín.1 En el libro «La violencia en la pareja: bidireccional y simétrica» (J. Alvarez-Deca, Ed. AEMA, 2009) se sistematizanlos resultados de 250 estudios sobre violencia en la pareja. En 51 estudios de esa recopilación se aborda lacuestión de la iniciación de las agresiones físicas, y sus conclusiones son las siguientes: 39 estudios registranmayores niveles de perpetración de violencia física no recíproca o iniciación de las agresiones físicas por lasmujeres; 5 estudios, tres de ellos basados en sendas muestras de parejas en terapia conyugal, registran mayoresniveles de perpetración de violencia física no recíproca o iniciación de las agresiones físicas por los hombres; y los 7estudios restantes registran niveles similares para ambos sexos.2En las páginas siguientes se presentan los resultados de 58 estudios sobre violencia de pareja publicadosen 2009. A pesar de circunscribirse a un marco cronológico tan limitado, la recopilación no pretende serexhaustiva. Una búsqueda más a fondo en las principales bases de datos utilizadas2 o en otras fuentespermitiría, casi con toda seguridad, hallar bastantes estudios más publicados ese mismo año y deresultados similares. Los estudios se han seleccionado sobre la base de un único criterio: que tengan encuenta los comportamientos de ambos miembros de la pareja, hombre y mujer.En la presente recopilación, las tasas similares de violencia para ambos miembros de la pareja son elresultado predominante (32 estudios); el segundo resultado más frecuente son las mayores tasas deperpetración femenina (22 estudios); y sólo cinco estudios se apartan de esas pautas y arrojan mayoresniveles de perpetración masculina: el número 40 (basado en una muestra de parejas en terapiarelacional por disfunciones psíquicas del varón), el número 48 (aplicado a una muestra iraní) y losnúmeros 26, 56 y 57 (que evalúan la violencia perpetrada o sufrida a lo largo de toda la vida de losencuestados). Estos tres últimos estudios reproducen el patrón de casi todos los estudios que abarcanlargos períodos de tiempo o la vida entera de los participantes. En tales casos, los niveles devictimización declarados por las mujeres suelen ser mayores que los declarados por los hombres, encontradicción con los estudios mejor acotados en el tiempo y relativos a períodos más cortos y fáciles derecordar. Como ambas cosas no pueden ser ciertas, es lógico deducir que los resultados de los estudiosde período largo estén más condicionados por la ideología predominante y el clima social.Por otra parte, en nueve estudios (los números 3, 5, 13, 17, 23, 24, 40, 48 y 50) se examinan los aspectosde unilateralidad e iniciación de las agresiones. En ellos, el resultado más frecuente son los nivelessimilares de agresiones no recíprocas o unilaterales en hombres y mujeres (cuatro estudios); el segundoresultado más frecuente son los mayores niveles de unilateralidad femenina (tres estudios); y, porúltimo, la violencia unilateral masculina predomina en los dos estudios ya mencionados de la muestrade hombres con disfunciones psíquicas (número 40) y la muestra iraní (número 48).Las conclusiones generales obtenidas tras la consulta de los 58 estudios que se presentan a continuaciónno difieren de las expuestas en el mencionado trabajo «La violencia en la pareja: bidireccional ysimétrica», en el que se sistematizan los resultados de 230 estudios publicados con anterioridad a 2009.A ese trabajo, pues, remito al lector.(05/01/2010)2 Las principales bases de datos o editoriales consultadas en línea han sido British Library, APA Databases, SageJournals, ScienceDirect, Blackwell Publishing, Citeulike, Wiley Interscience,Cat.Inist, PubMed y Scielo..3ANEXOEstudios sobre la violencia en la pareja (2009)1. Agreement on Reporting of Physical, Psychological, and Sexual Violence Among White, Black,and Hispanic Couples in the United States (Raul Caetano, Craig Field, Suhasini Ramisetty-Mikler ySherry Lipsky) (Journal of Interpersonal Violence, 2009; vol. 24; nº 8; pág. 1318-1337) – Estudiobasado en las entrevistas realizadas por separado a los miembros de 1.025 parejas adultas de 48estados de los Estados Unidos. Los datos, analizados en varios estudios anteriores, se presentanaquí desglosados por grupos étnicos (negros, blancos e hispanos). Los resultados deperpetración de violencia son similares para hombres y mujeres en los tres grupos étnicos. Elpromedio de las tasas de perpetración es del 13% para hombres y mujeres en el caso de laviolencia física leve; y del 3,8% para las mujeres y del 3% para los hombres, en el caso de laviolencia física grave (cuadro 1). (Estados Unidos, 2009)2. Family Violence in Canada: A Statistical Profile 2009 (Statistics Canada, Canadian Centre ForJustice Statistics, octubre de 2009) – Informe anual del departamento de estadística del Canadásobre la violencia familiar, basado en las denuncias presentadas en los puestos de policía en2007 y precedido de un estudio sobre la situación de los albergues para maltratadas. Según elinforme, «la abrumadora mayoría de las víctimas de violencia de pareja siguen siendo lasmujeres, que, en 2007, interpusieron más de 8 de cada 10 denuncias ante la policía, encomparación con el 17% correspondiente a los hombres». Sin embargo, al pormenorizar lostipos de violencia denunciada, las víctimas de violencia grave (con resultado de lesiones yheridas) fueron hombres en el 23% de los casos y mujeres en el 13% de los casos, debido, segúnel estudio, a la más frecuente utilización de armas por las mujeres. En el caso de la violencia leve(empujones, bofetadas, puñetazos e insultos), las mujeres representaron el 63% de las víctimasy los hombres el 61%. (Canadá, 2009)3. Examining Symmetry in Intimate Partner Violence Among Young Adults Using Socio-Demographic Characteristics (Lynette M. Renner y Stephen D. Whitney) (Journal of FamilyViolence, 2009, DOI 10.1007/s10896-009-9273-0) – Estudio basado en una submuestra de laNational Longitudinal Study of Adolescent Health (NLSAH) integrada por 4.895 individuos (2.196varones y 2.699 mujeres), de edades comprendidas entre los 18 y los 27 años (promedio: 22años), que habían declarado experiencias de violencia en la pareja en la NLSAH. Se evaluaron losniveles de perpetración/victimización y unilateralidad/reciprocidad de la violencia de pareja. Encuanto a la violencia física recíproca, el 58,4% de las mujeres y el 59,8% de los hombressufrieron agresiones; y el 28,2% de las mujeres y el 28,5% de los hombres sufrieron lesiones. Encuanto a la violencia física no recíproca, el 42,2% de las mujeres y el 45,2% de los hombressufrieron agresiones, con sendos porcentajes del 10% de lesiones para hombres y mujeres. Y encuanto a la violencia sexual (definida mediante la pregunta «¿Con qué frecuencia has insistido uobligado a tu pareja a tener relaciones sexuales cuando él/ella no quería?»), el 32,3% de lasmujeres y el 31,8% de los hombres fueron víctimas de agresiones recíprocas; y el 27% de lasmujeres y el 25% de los hombres fueron víctimas de agresiones no recíprocas. (Estados Unidos,2009)4. Prevalência e fatores associados à violência entre parceiros íntimos: um estudo de basepopulacional em Lages, Santa Catarina, Brasil, 2007 (Adriana Jaqueline Anacleto, Kathie Njaine,Giana Zarbato Longo, Antonio Fernando Boing y Karen Glazer Peres (Cadernos de Saúde Pública,Rio de Janeiro, 25(4):800-808, abril 2009) – Se entrevistó a 1.042 mujeres de edadescomprendidas entre los 20 y los 59 años, que declararon sobre la violencia perpetrada por ellas4y sus parejas masculinas durante los últimos 12 meses. Según sus declaraciones, los porcentajesperpetración de violencia verbal fueron del 76,8% para las mujeres y del 71,5% para loshombres; los porcentajes de perpetración de violencia física leve fueron del 13’7% para lasmujeres y del 9,8% para los hombres; y los porcentajes de perpetración de violencia física gravefueron del 6,8% para las mujeres y del 5,6% para los hombres. (Brasil, 2009)5. Violence between parents reported by male and female university students:prevalence,severity, chronicity and mutuality (Murray A Straus) (Journal of Aggression, Conflictand Peace Research, Vol. 1, Nº 1, abril 2009) – Estudio realizado sobre una muestra de 1.313alumnos de la Universidad de New Hampshire (EE.UU.), de los que el 72% eran mujeres (encorrespondencia con la composición por sexos de los cursos de Psicología) y que declararonsobre la violencia interparental presenciada en el hogar. En conjunto, las madres resultaronperpetradoras del 14,1% de la violencia global y del 6,9% de la violencia grave; y los padresresultaron perpetradores del 13% de la violencia global y del 7,5% de la violencia grave. Encuanto a la reciprocidad de la violencia, aunque la pauta más común fue la bidireccionalidad, laviolencia unidireccional fue perpetrada en mayor medida por la madre. (Estados Unidos, 2009)6. Nonviolent Aspects of Interparental Conflict and Dating Violence Among Adolescents (Jeanne M.Tschann, Lauri A. Pasch, Elena Flores, Barbara VanOss Marin, E. Marco Baisch and Charles J.Wibbelsman) (Journal of Family Issues, 2009, Vol. 30, Nº 3, págs. 295-319) – Estudio basado enlas declaraciones de 223 jóvenes de 16 a 20 años, en el contexto de un estudio familiar conparticipación de padres y madres y seguimiento en varias etapas. En entrevistas celebradas a los12 meses del estudio familiar inicial, los jóvenes que habían tenido pareja (n = 150, 52%mujeres) declararon sobre la violencia perpetrada y sufrida en los 6 meses anteriores, con elresultado siguiente: el 27% de las mujeres y el 24% de los hombres se declararon perpetradoresde violencia física contra sus parejas; y el 22% de las mujeres y el 33% de los hombres sedeclararon víctimas de la violencia física ejercida por sus parejas. (Estados Unidos, 2009)7. La prevención de la violencia en la relación amorosa entre adolescentes a través del taller «LaMáscara del Amor» (Vicente Garrido Genovés y Mar Casas Tello) (Revista de Educación, 349.Mayo-agosto 2009, pp. 335-360) – Este estudio forma parte de un programa cuya idea directrizes «prevenir la violencia contra la mujer en las relaciones afectivas […] sin que los alumnosvarones se sientan estigmatizados». La muestra se compuso de 564 alumnos de 4º de ESO delmunicipio de Telde (Gran Canaria), de una edad media de 15,5 años y en la que el 57’9% fueronchicas. El programa fue aplicado por monitoras de la Concejalía de la Mujer del Ayuntamientode Telde. Las chicas se declararon víctimas de abuso psicológico (insultos, humillaciones) enmayor proporción que los chicos. En cambio, los chicos sufrieron niveles notablementesuperiores de agresiones físicas (bofetones y patadas). Los autores concluyen que «los chicospresentan un mayor abuso físico, probablemente porque en la cultura juvenil está muy mal vistoejercer la violencia física con las chicas, mientras que éstas hallan en la bofetada una conductasocialmente más apropiada. Como ya sabemos, en la edad adulta las tornas se cambian, y laviolencia física más grave la pasan a ejercer los varones (Garrido, 2001).» [La fuente deautoridad a la que se refieren es la publicación: GARRIDO, Vicente: Amores que matan: Acoso yviolencia contra las mujeres]. (España, 2009)8. Self-reported juvenile delinquency in Finland 1995–2008 (National Research Institute of LegalPolicy, Research Report No. 246, Helsinki 2009) – En el estudio se valoran, entre otros aspectos,las experiencias de violencia de pareja en adolescentes, sobre una muestra de 5.836 individuos.En conjunto, los chicos declaran niveles de victimización muy superiores a las chicas. El 9% delos chicos y el 2% de las chicas declaran haber sido golpeados con el puño o el pie, o con objetos5duros, por sus parejas. El 22% de los chicos y el 6% de las chicas declaran haber sidoabofeteados por sus parejas. (Finlandia, 2009)9. A Cluster Analytic Investigation of School Violence Victimization Among Diverse Students (ErikaD. Felix, Michael J. Furlong y Greg Austin) (Journal of Interpersonal Violence 2009; vol. 24; nº 10;pp. 1673-1695) – Estudio basado en los datos de la California Healthy Kids Survey, instrumentode vigilancia administrado a una muestra de 70.600 alumnos de enseñanza media del estado deCalifornia. A la pregunta «Durante los últimos 12 meses, ¿te ha agredido físicamente tunovio/novia?» respondieron afirmativamente el 5% de los chicos y el 4,3% de las chicas. (EstadosUnidos, 2009)10. Physical Dating Violence Norms and Behavior Among Sixth-Grade Students From Four U.S. Sites(Thomas R. Simon, Shari Miller, Deborah Gorman-Smith, Pamela Orpinas y Terri Sullivan)(Journal of Early Adolescence, 2009, doi: 10.1177/0272431609333301) – Estudio basado en unamuestra de 5.404 adolescentes de sexto grado. Dentro del grupo que había tenido una relaciónsentimental durante los tres meses anteriores, el 31,4% de las chicas y el 26,4% de los chicosdeclararon haber perpetrado violencia física contra su pareja, mientras que el 53,7% de loschicos y el 27,4% de las chicas declararon haber sido víctimas de agresiones físicas perpetradaspor sus parejas. En las preguntas se les pidió expresamente que excluyeran de sus declaracionesla violencia ejercida en defensa propia. (Estados Unidos, 2009)11. Mental Health Correlates of Intimate Partner Violence in Marital Relationships in a NationallyRepresentative Sample of Males and Females (T.O. Afifi, H. MacMillan, B.J. Cox, G. Asmundson,M.B. Stein y J. Sareen) (Journal of Interpersonal Violence, 2009, Vol. 24, Nº 8, págs. 1398-1417) -Datos procedentes de la National Comorbidity Survey de los Estados Unidos, obtenidos a partirde una muestra de 5.692 individuos representantiva de la población estadounidense. El 15,2%de las mujeres y el 20,3% de los hombres se declararon víctimas de la violencia perpetrada porsu pareja actual. (Estados Unidos, 2009)12. Violence against Children and Adolescents in Finland (Noora Ellonen, Juha Kääriäinen, VenlaSalmi y Heikki Sariola) (National Research Institute of Legal Policy, 2009) – Resumen en inglés dela encuesta aplicada a una muestra nacionalmente representativa de alumnos de secundariaque, entre otros aspectos, declaran sobre la violencia presenciada en el hogar. Textualmente, lasconclusiones son las siguientes: «Los hijos presencian violencia de la madre contra el padre o delpadre contra la madre en igual medida. Estos resultados están en desacuerdo con el conceptode violencia de pareja predominante en Finlandia. En general, las medidas preventivas se hanbasado en el supuesto de que el perpetrador de la violencia es el hombre, y de que las mujeres ylos niños son las víctimas… Los resultados de este estudio demuestran que la realidad no es tansimple. No sólo no existe diferencia significativa en cuanto a la violencia infligida a los hijos porel padre y la madre, sino que la violencia de pareja presenciada por los hijos se distribuye porigual entre ambos sexos.» (Finlandia, 2009)13. Prevalence and demographic correlates of intimate partner violence in Asian Americans (Doris F.Chang, Biing-Jiun Shen y David T. Takeuchi) (International Journal of Law and Psychiatry 32(2009) 167–175) – Datos obtenidos a partir de una muestra de 1470 estadounideses adultos deorigen asiático (707 hombres y 763 mujeres), casados o en convivencia con una parejaheterosexual. Una vez cruzados los porcentajes de perpetración y victimización declarados, laviolencia global sufrida por las mujeres (12,4%) es inferior a la sufrida por los hombres (15,5%), yla violencia grave sufrida por las mujeres (1,6) es también inferior a la sufrida por los hombres(2,5). En cuanto a la iniciación de los conflictos, la mayoría de los encuestados consideraron que6no estaba claro quién era el iniciador; el resto de los encuestados declaró proporciones similaresde iniciación de las agresiones para ambos sexos (el 19,9% de los hombres y el 21,8% de lasmujeres admitieron que solían ser los iniciadores de las agresiones; y el 15% de los hombres y el24% de las mujeres indicaron que los iniciadores eran los cónyuges.)(Estados Unidos, 2009)14. Prevalence and Correlates of Adolescent Dating Violence in Bangkok, Thailand(PenchanPradubmook-Sherer ) (Journal of Sociology and Social Welfare, 2009, vol. 36, no1, pp. 9-37) -Estudio aplicado a una muestra de 1.296 jóvenes de edades comprendidas entre los 14 y los 19años. Los niveles de violencia física sufrida a manos de la pareja fueron similares para los chicos(41,9%) y para las chicas (41,2%). Los niveles de violencia verbal y emocional sufrida fueronligeramente más altos para los chicos (49,2%) que para las chicas (46,7%). (Tailandia, 2009)15. Official Incidents of Domestic Violence: Types, Injury, and Associations With Nonofficial CoupleAggression (Capaldi, Deborah M.; Shortt, Joann Wu; Kim, Hyoun K.; Wilson, Jane; Crosby, Lynn;Tucci, Shivan (Violence and Victims, 2009, Vol. 24, Nº 4, pp. 502-519) – Estudio longitudinalbasado en una muestra inicial de 206 hombres procedentes de entornos con alta incidenciadelictiva y sus parejas, con cuatro seguimientos en un intervalo de doce años (1991-2002). Sobrela base de esa muestra y ese marco temporal, se detectan 47 incidentes de violencia de parejacon intervención de la policía. En el 85% de los casos, el arrestado fue el varón, en el 6% lamujer, y en el 9% ambos. Aunque según los registros policiales, los hombres ejercíanoficialmente más violencia que las mujeres, los datos extraoficiales obtenidos mediante elseguimiento particular de la encuesta demostraron que la violencia perpetrada por los hombresno era más frecuente ni más grave que la perpetrada por sus parejas femeninas. En cuanto a latotalidad de la muestra (es decir, con inclusión de los individuos no afectados por arrestospoliciales), las mujeres mostraron mayores niveles de agresión hacia sus parejas que loshombres, aunque los niveles de gravedad de las agresiones fueron similares. Por consiguiente,concluyen los autores, «la idea de que las parejas involucradas en incidentes oficiales deviolencia de pareja se caracterizan predominantemente por la violencia unilateral del hombre ala mujer no se ajusta a los resultados del estudio».(Estados Unidos, 2009).16. Gender Variations in Dating Violence and Positive Conflict Resolution Among MexicanAdolescents (Antônio, Tiago; Hokoda, Audrey) (Violence and Victims, Vol. 24, Nº 4, pp. 533-545)- Estudio aplicado a una muestra de 285 adolescentes, alumnos de enseñanza media, residentesen un contexto urbano de clase media del norte de México. Como promedio, el 5,23% de laschicas y el 3,23% de los chicos declararon que habían ejercido violencia física (arrojar objetos,dar patadas, golpear, dar puñetazos, dar bofetadas, empujar o ahogar) contra sus parejas, almenos una vez durante el último año. Además, el 3,5% de las chicas y el 2,6% de los chicosdeclaró haber repetido el maltrato físico de tres a cinco veces, y el 1% de los chicos y de laschicas declaró haberlo repetido más de seis veces durante el último año. (México, 2009)17. At-Risk and Maltreated Children Exposed to Intimate Partner Aggression/Violence: What theConflict Looks Like and Its Relationship to Child Outcomes (D.J. English, J.C. Graham, R.R.Newton, T.L. Lewis, R. Thompson, J.B. Kotch y C. Weisbart) (Child Maltreatment, 2009, Vol. 14,Nº 2, págs. 157-171) – Datos procedentes del programa Longitudinal Studies of Child Abuse andNeglect (LONGSCAN), en cuyo marco se aplican entrevistas cada dos años a una muestra dehogares con riesgo de maltrato infantil distribuidos en cinco regiones de los Estados Unidos. Elpresente estudio se basa en las declaraciones de las mujeres sobre la violencia perpetrada en554 hogares. Entre otros aspectos, se miden los niveles de perpetración y de unilateralidad yreciprocidad de la violencia en la pareja. «Las mujeres declararon una prevalencia deperpetración de violencia grave dos veces superior a la de sus parejas masculinas (15,3% vs.77,7%) y una probabilidad de entablar agresiones graves cuatro veces superior a sus parejasmasculinas (12,8% vs. 3,3%)». Se perpetró violencia unilateral masculina en 24 parejas yviolencia unilateral femenina en 77 parejas. (Estados Unidos, 2009)18. Gender Differences in Violence Exposure among University Students Attending Campus HealthClinics in the United States and Canada (Elizabeth M. Saewyc, David Brown, MaryBeth Plane,Marlon P. Mundt, Larissa Zakletskaia, Jennifer Wiegel y Michael F. Fleming) (Journal ofAdolescent Health, doi:10.1016/j.jadohealth.2009.03.024 (mayo 2009). Encuesta aplicada a2.091 alumnos universitarios con ocasión de exploraciones médicas rutinarias, en la que se lespreguntó por la violencia sufrida durante los últimos seis meses. En lo que respecta a la violenciade pareja, la proporción de mujeres que se declaran víctimas de maltrato emocional (45,5%) ofísico (23,7%) es similar a la proporción de hombres que se declaran víctimas de maltratoemocional (50%) o físico (20,9%). Los autores concluyen: «la mayor parte de las directrices querecomiendan investigar la violencia de pareja se centran exclusivamente en las mujeres; sinembargo, los resultados de nuestro estudio indican que los hombres están igualmenteexpuestos a sufrir violencia a manos de sus parejas» (pág. 7) (Estados Unidos y Canadá, 2009)19. Problem Drinking, Unemployment, and Intimate Partner Violence among a Sample ofConstruction Industry Workers and their Partners (Carol B. Cunradi , Michael Todd, MichaelDuke y Genevieve Ames) (Journal of Family Violence, Vol. 24, Nº 2) – Encuesta aplicada a 848trabajadores de las construcción y sus parejas. Aproximadamente, el 20% de las parejasdeclararon violencia del hombre contra la mujer; y el 24% de las parejas declaró violencia de lamujer contra el hombre. En el artículo Agreement on Intimate Partner Violence Among a Sampleof Blue-Collar Couples (Carol B. Cunradi, Melina Bersamin y Genevieve Ames) (Journal ofInterpersonal Violence, vol. 24, nº 4, 551-568), publicado también en 2009, se analizan losresultados del mismo estudio desde el punto de vista de la coincidencia o discrepancia de losdatos aportados por las parejas entrevistadas. Ambos miembros de la pareja declaran violenciadel hombre contra la mujer en el 6,7% de los casos, y de la mujer contra el hombre en el 7,2% delos casos.(Estados Unidos, 2009)20. Dating violence among school students in Tanzania and South Africa: Prevalence and sociodemographicvariations (Annegreet G. Wubs, Leif E. Aarø, Alan J. Flisher, Sheri Bastien, Hans E.Onya, Sylvia Kaaya y Catherine Mathews) (Scandinavian Journal of Public Health, 2009; 37(Suppl2): 75–86) – Los datos de este estudio se reunieron a lo largo de un período de 14 meses encentros de enseñanza media de Ciudad del Cabo y Mankweng (Sudáfrica) y Dar es Salaam(Tanzanía) mediante la aplicación de cuestionarios semestrales a una muestra final de 6.979individuos. Los chicos presentaron niveles significativamente mayores de perpetración yvictimización respecto de casi todo tipo de comportamientos, por lo que, según los autores, «losresultados son ambiguos y difíciles de interpretar». Si se cruzan los porcentajes declarados porambos sexos para los distintos comportamientos (cuadro 1) y se hace el promedio, el 8,7% delos chicos y el 10,3% de las chicas fueron víctimas de agresiones. En cuanto a la pregunta general»¿Te ha pegado alguna vez tu pareja?», respondieron afirmativamente el 15,5 de los chicos y el14,5 de las chicas. (Sudáfrica y Tanzanía, 2009)21. Violence in Juvenile Dating Relationships Self-Reported Prevalence and Attitudes in aPortuguese Sample (Carla Machado, Sónia Caridade y Carla Martins) (Journal of Family Violence,DOI 10.1007/s10896-009-9268-x, julio de 2009) – Estudio de la violencia de pareja realizadosobre una muestra nacional de 4.667 participantes de edades comprendidas entre los 13 y los29 años. Los datos se reunieron en ocho universidades, 12 institutos de enseñanza media y 16escuelas profesionales. En lo que respecta a la violencia física total, los porcentajes cruzados de8perpetración y victimización arrojan tasas de perpetración de violencia más altas en las mujeres(55,2%) que en los hombres (44,8%), si bien los porcentajes de perpetración de violencia físicagrave son más altos en los hombres (53,2%) que en las mujeres (46,8%). Las autoras concluyen:»Más mujeres que hombres declaran maltrato (general, emocional y físico) sobre sus parejas, yel género (femenino) se presenta como un predictor significativo de perpetración de violencia».(Portugal, 2009)22. Persistence and Desistance of the Perpetration of Physical Aggression Across Relationships -Findings From a National Study of Adolescents (Daniel J. Whitaker, Brenda Le y Phyllis HolditchNiolon) (Journal of Interpersonal Violence, 2009, doi:10.1177/0886260509334402) – Estudiobasado en el National Longitudinal Study on Adolescent Health, con datos procedentes de unamuestra de 6.446 jóvenes de edades comprendidas entre los 18 y los 26 años que informaronsobre sus dos últimas relaciones sentimentales. Las mujeres fueron perpetradoras de másviolencia que los hombres, tanto en la primera relación (24,5% vs. 11,1%) como en la segunda(21,3% vs. 9,8%). (Estados Unidos, 2009)23. Partner Violence and Sexual Jealousy in China: A Population-Based Survey(Tianfu Wang, WilliamL. Parish, Edward O. Laumann y Ye Luo) (Violence against Women 2009; vol. 15; nº 7; págs. 774-798) – Encuesta nacional aplicada a una muestra de 3.806 individuos, representativa de lapoblación china de 20 a 64 años. En conjunto de la muestra total, el 5% de las mujeres y el 4%de los hombres sufrieron agresiones físicas no recíprocas a manos de sus parejas, y otro 2%participó en agresiones recíprocas. A la edad de 30 años, el 7,7% de las mujeres y el 6,8% de loshombres sufrieron agresiones físicas no recíprocas, y el 4,4% experimentó agresionesrecíprocas. (China, 2009)24. Perpetration of Intimate Partner Aggression by Men and Women in the Philippines: Prevalenceand Associated Factors (Donna L. Ansara y Michelle J. Hindin) (Journal of Interpersonal Violence,2009, vol. 24, nº 9, págs. 1579-1590) – Estudio basado en los datos de la encuesta longitudinal2002 Cebu Longitudinal Health and Nutrition Survey. La muestra utilizada para el presenteestudio está compuesta por 1.861 mujeres casadas o emparejadas, en su mayoría de edadespróximas a los 45 años. El 26% de las mujeres declararon que, durante el último año, ellas o susparejas habían perpetrado, como mínimo, un acto de agresión física, siendo las mujeresperpetradoras de mayores niveles de violencia unilateral (9,9%) que los hombres (5,9%). Encambio, dentro del grupo que declaró algún tipo de violencia, el 3,4% de las mujeres causó a supareja lesiones que necesitaron atención médica, mientras que 7,3% de las mujeres sufriólesiones que requirieron atención médica. (Filipinas, 2009)25. Gender Symmetry, Sexism, and Intimate Partner Violence (Christopher T. Allen, Suzanne C. Swany Chitra Raghavan) (Journal of Interpersonal Violence 2009; vol. 24; nº 11; pág. 1816-1834) -Estudio basado en una muestra de 92 hombres y 140 mujeres, todos ellos alumnosuniversitarios de 18 y 19 años de edad. El 55% de las mujeres y el 41% de los hombresdeclararon haber perpetrado violencia contra sus parejas; y el 47% de las mujeres y el 37% delos hombres declararon haber sido víctimas de violencia a manos de sus parejas.(EstadosUnidos, 2009)26. Physical and sexual intimate partner violence and reported serious psychological distress in the2007 BRFSS (Valerie J. Edwards, Michele C. Black, Satvinder Dhingra, Lela McKnight-Eily yGeraldine S. Perry) (International Journal of Public Health, 54 (2009), S37–S42, DOI10.1007/s00038-009-0005-2) – En este estudio se muestran los resultados de la encuesta..

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